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Una de las principales novedades a destacar de la última modificación del Estatuto de los Trabajadores por parte del Gobierno de España, es que las empresas estarán en la obligación de implantar un sistema de control horario para sus trabajadores.

Esto significa que, a partir del próximo 12 de mayo, fecha en la que entrará en vigor la modificación de la reforma del Estatuto de Trabajadores, los empleados estarán obligados a fichar todos los días en sus trabajos, tanto a la entrada como a la salida.

Asimismo, las empresas deberán almacenar todos los datos de entrada y salida de cada uno de sus empleados durante un periodo de cuatro años, teniendo que presentar esos datos, en caso de ser solicitados en una inspección de trabajo.

El objetivo de esta nueva reforma laboral para el control horario, no es otro que garantizar que cada trabajador cumplirá la duración real de su jornada laboral, y así evitar abusos en la contratación a tiempo parcial con jornadas completas encubiertas, paliar el fraude de las horas extraordinarias no pagadas ni compensadas por tiempo de descanso, y acabar con los falsos autónomos contratados por las empresas.

¿En qué consiste la nueva ley sobre el control horario de los trabajadores?

Con la entrada en vigor de la última modificación del Estatuto de los Trabajadores, todo trabajador, independientemente de que trabaje para una PYME o una gran empresa, estará obligado a registrar tanto la entrada como la salida de su puesto de trabajo.

Esta nueva ley sobre el control horario de los trabajadores hace hincapié en dos casos concretos:

Control horario de trabajadores a tiempo parcial

El artículo 12.4 del Estatuto de los Trabajadores, establece que la jornada de los trabajadores contratados a tiempo parcial deberá registrarse día a día. Además, una vez al mes deberá entregarse una copia a cada trabajador, junto a un recibo de salarios con el resumen de todas las horas trabajadas mensualmente, incluyendo tanto las horas ordinarias como las complementarias.

Aquí es importante destacar que las horas complementarias deberán ser retribuidas de la misma forma que las horas ordinarias, puesto que los empleados a tiempo parcial no están en disposición de realizar horas extraordinarias.

Cómputo de las horas extraordinarias

Por otro lado, el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores indica lo siguiente: “A efectos del cómputo de horas extraordinarias realizadas, la jornada de cada empleado se registrará diariamente, totalizándose en el período fijado para el correspondiente abono de las retribuciones, entregando una copia del resumen a cada trabajador.

El principal objetivo de implantar el control horario en las empresas

La razón principal por la que el Gobierno quiere que las empresas implanten el control horario, es poner fin a las jornadas parciales de los empleados, trabajadas como jornadas completas encubiertas, y acabar con el fraude de las horas extra no pagadas.

Para situarnos en contextos, en 2018 los trabajadores españoles realizaron alrededor de 6,4 millones de horas extra semanales. Aproximadamente, al 48% de los trabajadores no se les abonaron las horas extraordinarias realizadas, lo que significa que tampoco cotizaron por ellas a la Seguridad Social.

Para acabar con esta situación, el Gobierno entiende que lo más efectivo para acabar con este problema, y garantizar que cada trabajador cumpla con su verdadera jornada laboral, es implantar un sistema de control de presencia en las empresas.

Las horas extra no pagadas son una forma de explotar a los trabajadores por parte de las empresas, que además afecta negativamente a la Seguridad Social, puesto que forma parte de la economía sumergida.

Una idea que en un primer momento puede generar rechazo entre los trabajadores, al dar la sensación de aumentar el control sobre ellos, pero que con el paso del tiempo se entenderá como una garantía para cumplir con sus jornadas laborales, y también para asegurar el pago de sus horas extra, y acabar con otros problemas como el absentismo laboral.

Ventajas del nuevo sistema de control de presencia

Para la empresa

El control de presencia en las empresas ofrecerá diferentes ventajas a las empresas, como el aumento de la productividad de los empleados, y el permitir llevar un mayor control de los costes laborales.

El aumento de la productividad de los trabajadores destaca como la principal ventaja de implantar el control horario para las empresas, permitiendo analizar exhaustivamente todos los recursos laborales que dispone una empresa.

De esta manera, además se podrá conocer de primera mano el número de trabajadores que se necesita para cumplir con los objetivos de un proyecto concreto. También ayudará a los empresarios a conocer el número exacto de trabajadores que pertenecen a un mismo departamento.

A través del control horario los datos de entrada y salida de los trabajadores se pueden medir muy fácilmente, y de manera precisa. Así, se conseguirá también reducir el absentismo laboral, controlando tanto la asistencia de los trabajadores como los retrasos.

A la vez, también hay que destacar que el control de presencia disminuirá el tiempo dedicado a controlar a los empleados administrativos, ya que este tipo de tareas se llevarán a cabo de manera automatizada.

Y por último, el control horario permitirá a una empresa cumplir con la legislación vigente, y así evitar las posibles sanciones en caso de no cumplir con la última reforma del Estatuto de los Trabajadores.

Para los trabajadores

El control horario también traerá ofrecerá múltiples ventajas a los trabajadores, como tener la garantía de que todas las horas extra realizadas serán remuneradas por parte de la empresa, así como que realizarán el número de horas estipuladas según su jornada laboral. Además, la empresa podrá controlar sus costes laborales, sin tener que recurrir a reducir el salario de los empleados.

Los sistemas de control también reducirán el tiempo empleado por cada trabajador para fichar, evitando tener que realizar esta tarea de manera manual, lo que se traducirá en un aumento de la autoestima del empleado, en una mayor eficacia en el trabajo y, en definitiva, en una mayor productividad, y en un mejor ambiente laboral.

¿Cómo implantar el control horario en las empresas?

Implantar un sistema de control horario será una obligación para las empresas, que tendrán de margen hasta el 12 de mayo de 2019 para tomar las medidas necesarias. De lo contrario, en caso de incumplimiento del registro de la jornada, según la Ley de infracciones en el Orden Social, una empresa podría ser sancionada con una multa de entre 626 y 6.250 euros.

La forma de llevar a cabo el registro de los empleados quedará a discreción de la empresa, que deberá consultar con los representantes de los trabajadores cuál es el sistema más adecuado. Hay que tener en cuenta que es posible que no todos los empleados de una misma empresa fichen de la misma manera, puesto que por ejemplo un teletrabajador no necesitará acudir a la oficina para fichar, pero sí deberá registrar tanto el inicio como el final de su jornada.

Lo que será obligatorio para todas las empresas, será almacenar los registros de sus empleados durante un mínimo de cuatro años. A lo largo de ese periodo, los datos deberán estar a disposición tanto de los propios trabajadores, como de una posible Inspección de Trabajo o de la Seguridad Social.

Además, tal y como establece el artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores, cada trabajador deberá recibir una vez al mes, la relación de las horas ordinarias y extraordinarias trabajadas, junto al recibo de sus salarios. Esta misma información también deberán recibirla los representantes sindicales de los trabajadores.

Conclusión

En definitiva, el Gobierno quiere que las empresas implanten el control horario para garantizar el cobro de las horas extraordinarias realizadas por los trabajadores, evitar las “jornadas completas encubiertas”, y combatir los falsos autónomos.

Dicho esto, la única manera de conocer si los trabajadores cumplen con su jornada laboral, y si cobran las horas extraordinarias realizadas, es a través de controlar el tiempo de trabajo de cada empleado. Una medida que será totalmente obligatoria a partir del próximo 12 de mayo, y que podría acarrear sanciones de entre 626 y 6.250 euros a aquellas empresas que no cumplieran con los requisitos establecidos.